Sembrar innovación en una tierra seca en competitividad

Es necesario conocer el suelo donde se va a plantar la semilla, si la tierra no es la adecuada, esta no va a germinar. Entonces: ¿Bolivia es una tierra preparada para desarrollar innovación?, o es una tierra árida, y nuestro esfuerzo viene a ser en vano?

Los bolivianos, en general, somos seres sociológicamente predispuestos a ser poco competitivos. Si piensan que estoy haciendo un juicio de valor sesgado y generalizando demasiado, permítanme exponer mi tesis:

Primero: Competitividad.-
Según el diccionario es:

Capacidad que tiene una persona o cosa competitiva que le permite oponerse a otros en la consecución de un mismo fin.

Sin embargo, esta entrada se enfoca más que todo en áreas de la economía y la ciencia, por lo tanto, buscando un diccionario especializado, encontramos que:

La competitividad es una medida de la capacidad inmediata y futura, para diseñar, producir y/o vender bienes cuyos atributos logren formar un paquete más atractivo que el de productos similares ofrecidos por los competidores: el juez final es el Mercado.

Humor: Competitividad no siempre significa ganarle al oso, basta con adelantar al compañero.

Humor: Competitividad no siempre significa ganarle al oso, basta con adelantar al compañero.

Pero.. ¿Como es esto de que Bolivia no tiene mentalidad competitiva?. Un catedrático de economía, nos hacia reír con el ejemplo de la caserita de los tomates:

Te acercas a la vendedora de tomates, esas señoras del comercio informal, que están apostadas en cualquier acera del centro de la ciudad:

– Casera, te compro todo, todo lo que tienes a la venta, sin rebaja, ahora mismo.
– No, no joven, luego ¿que voy a vender todo resto del día?

Esto, que ya se ha convertido en una fábula urbana, puede que no sea muy creíble, pero veamos una experiencia real, clara y simple, con una empresa de transporte de Bolivia:

Un amigo, trabajando en Santa Cruz, pero con su familia radicando en Cochabamba, tiene como itinerario semanal, tomar un bus de ida todos los domingos desde Cochabamba, y regresar a ver a su familia, todos los viernes desde Santa Cruz. Cada semana, usando la misma empresa de transporte.

Entonces, con este precedente se acerca al dueño de la empresa de flotas, y le propone pagarle todo el año por adelantado; no le pide descuento alguno, solamente lo ve mas práctico y cómodo para el pagar por todo el año, si algún día no llega a viajar, es su problema, ya estaría pre pagado.

Esta propuesta es, por simple sentido común, beneficiosa para la empresa, esta recibiendo la venta por adelantado de 1 año. ¿Que creen que pasa? Le negaron el pedido, ellos “no trabajan de esa forma”, “no joven, no insista”.

Entonces, los emprendedores en tecnologías de información que desarrollamos productos para mejorar aspectos claves de las empresas, precisamente buscamos hacerlas más competitivas. ¿No es cierto que para eso aparecieron las computadoras en nuestras vidas? Para generar mayor valor en nuestro trabajo, optimizar nuestro tiempo, y hacernos mas competitivos. (?)

Pero que pasa si el cliente, el empresario, no quiere, no ve necesario lo que le estas ofreciendo; aún cuando le demuestras en números tangibles que ahorra tiempo, disminuye costos, y lo hace mas competitivo? ¿Que pasa si aun así, no le interesa? ….

Y no compra tu producto y/o servicio, no por que encontró otro mejor, sino, por que quiere seguir como esta, seguir “a la antigua”.

En ese caso, no hay nada que hacer, no importa cuanto te esfuerces, simplemente no es tierra fértil.

Bueno…bueno, dirán: No seamos tan dramáticos, hay empresarios con esa mentalidad, eso pasa en todos los mercados, el miedo al cambio, a lo nuevo, al riesgo, etc. Pues no, Bolivia es un caso especial, somos un pueblo renuente a la competitividad. Sigo…

(Voy a nombrar los pecados pero no a los pecadores)

Tuve la oportunidad de trabajar y brindar consultoría informática a grandes empresas e industrias del país, una de ellas, que esta entre las 5 industrias mas grandes de Bolivia, pude comprobar que no conocen a su mercado, no tienen datos de hábitos de consumo de sus clientes, estadísticas, nada!! Simplemente aprovechan su posición casi-monopólica en ciertos productos para hacer contratos con distribuidores, y que ellos se encarguen de la ultima milla de la venta.

Los precios del internet en Bolivia, ese eterno problema, mejoramos bastante los últimos años, pero seguimos en la cola en precio/servicio de los países de la región. Los empresarios que manejan la conectividad simplemente se pusieron de acuerdo para fijar precios convenientes para ellos – y así no competir-, por mas que los consumidores nos cansemos de maldecirlos por las redes sociales: “Así nomas es joven, aguántese”.

Tengo cientos de ejemplos más, desde los lustrabotas, hasta grandes medios de comunicación, todos con comportamiento similar.

Según weforum.org, Bolivia ocupa el puesto 117 a nivel global en competitividad y entre los últimos de Lantinoamerica

Según weforum.org, Bolivia ocupa el puesto 117 a nivel global en competitividad y entre los últimos de Latinoamérica

 

Entonces, ¿cual es la solución?

Trabajar en las ligas menores, desde los mas pequeños, ensenarles el valor de buscar siempre la excelencia, y dejar atrás el ejemplo del oportunista, el ejemplo de la viveza criolla; de vivir de la política, de la “muñeca”. ¿Cuantos grandes negocios se hacen en Bolivia, por que las contrapartes son compañeros de farra? ¿Cuantos descuentos y beneficios se otorgan por ser “cara conocida”, “apellido conocido”?  …

Si no desterramos estas malas costumbres, lamentablemente, Bolivia seguirá siendo una tierra no preparada para la innovación y la competitividad.

 

 

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