Que diferencia a un emprendedor de un empresario

Empresarios y emprendedores

Se suele creer que los términos emprendedor y empresario llegan a ser sinónimos; sin embargo hay diferencias fundamentales que analizaremos en esta entrada. No todos los emprendedores tienen el potencial de ser empresarios, sin embargo todos los empresarios son en esencia, emprendedores.

Cuando apenas tenía 14 años empecé un emprendimiento en la industria del reciclaje. Con un contacto que estaba buscando botellas para una construcción particular, decidí convertirme en uno de sus proveedores.

El entusiasmo de generar ingresos por mi cuenta me llevó a dedicar mucho tiempo en investigar, hacer una ruta de los lugares de donde podía obtener las botellas, llame un amigo para que sea mi “co-founder” y me ayude básicamente con el traslado y la logística.

Cerramos trato con uno de los restaurantes mas grandes de la ciudad, una gran cantidad de botellas listas para que las acopiemos. En la primera entrega las cosas no salieron bien, no tomamos las previsiones necesarias para embolsarlas o empaquetarlas antes de ir por ellas, nos tomó toda la tarde sólo trasladarlas a la camioneta.

Tampoco teníamos experiencia en transportarlas, dañamos gran cantidad de ellas, terminamos el día exhaustos y con un reporte no tan favorable como esperábamos.

Hicimos una entrega más y abandonamos la empresa, mi socio no estaba convencido de las utilidades que le tocaban por el esfuerzo aportado, la negociación con los locales por un precio justo se tornó menos favorable, en fin, regresamos a los partidos de baloncesto y los videojuegos, que era la distracción al ser adolescentes de fines de los 80s.

En ese tiempo, ya me consideraba un emprendedor, pero no pude llegar a ser un empresario.

Emprendedor: El que emprende con resolución acciones dificultosas o
azarosas.

Juan Jordano Pérez, Doctor en ciencias económicas, en un artículo publicado para un boletín de estudios económicos en España, cita 2 características esenciales de un emprendedor:

INNOVACIÓN: Como capacidad personal de buscar, de imaginar, de
analizar, de intentar objetivos nuevos o caminos alternativos a los
tradicionales. No siempre, la fuente primera de producción intelectual de
la innovación es propia, lo importante es que se sepa reconocer, valorar
y acoger como propia para hacerla realidad. Innovador, a estos efectos,
es el que sabe aprovecharse de la innovación.

OPTIMISMO: Como propensión personal a ver y juzgar las cosas en su
aspecto mas favorable, a calibrar el riesgo y asumirlo, siendo consciente
de las posibilidades que se tiene para influir minimizando las
probabilidades de fracaso.

Así mismo, Jordano Pérez afirma que los emprendedores, nacen no se hacen, ya que la curiosidad y el entusiasmo que te lleva a innovar y arriesgarte viene innato en algunas personas.

Sin embargo, un emprendedor, puede aprender, puede evolucionar para ser un empresario.

Empresario: Titular, propietario o directivo de una industria, negocio o empresa.

En una publicación de la revista Expansión que titula: Emprendedores que no valen para empresario, refuerza esta teoría indicando:

Existen grandes creativos que idean proyectos de empresa que podrían tener -si fueran duchos en gestión, liderazgo y toma de decisiones- gran recorrido y éxito. No todos los emprendedores saben ser empresarios. Los que se forman y delegan ciertas funciones triunfan.


Cuanto más creativa es una persona más se aburre cuando su ‘start up’ entra en las fases de crecimiento.

Hacer empresa, siguiendo las reglas del juego, no es para nada fácil, requiere de muchas cualidades y fortalezas que van más allá del mero espíritu emprendedor: El saber delegar, el enfoque estratégico, visión global del negocio, más que conocer, dominar los conceptos claves de gestión empresarial en todos sus ámbitos.

Es de admirar al joven Steve Jobs que arriesgo el todo por el todo para sacar al mercado una computadora con un concepto revolucionario. Así como es también de admirar al maduro Jobs, de regreso en Apple, que supo enfocar y delegar en un equipo de primera línea, e impulsó a la empresa de la manzana para convertirla en el monstruo corporativo que es hoy.

Estoy empezando como emprendedor, ¿debo acostumbrarme a la idea de que en algún momento debo ser un empresario? ¿Es un camino obligado?

No necesariamente. Lo más importante es reconocer nuestras fortalezas y debilidades, para delegar o hacernos a un lado, si lo vemos conveniente.

Voy a citar como ejemplo a Google. Larry Page, uno de sus creadores, decidió retirarse como ejecutivo en el 2001, cuando el motor de búsqueda comenzó la fase de crecimiento y los fondos de capital riesgo entraron en el accionariado. No fue hasta 2011 cuando recuperó sus labores como consejero ejecutivo.

¿Cuántos de ustedes, entusiastas emprendedores, están listos para ser empresarios?

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3 Comments

  1. Lidia Requena Paz

    “No todos los emprendedores tienen el potencial de ser empresarios, sin embargo todos los empresarios son en esencia emprendedores”, ésta es una de las tantas frases que resalté del artículo publicado por Carlos Olivera (carlosoliverablog.com), titulado “Qué diferencia a un emprendedor de un empresario”, y debo comenzar diciendo que, si bien discrepo en el segundo silogismo, en esencia, Carlos ha logrado que recuerde unas cuantas historias divertidas y escarbe entre las tantas ideas que dejé pausadas, dejándome esa sensación de desear poder retomar algunas cosillas que, entre los por aquí y por allá, de alguna forma terminan persiguiéndome.

    Agrupando las características de un empresario, (tales como el saber delegar, tener un enfoque estratégico, una visión global de la empresa/proceso y conceptos de gestión), veo el perfil de alguien que sabe Planificar, Organizar, Dirigir, y Controlar, es decir, refleja las características de un administrador empresarial, ergo, podemos decir que existe toda una ciencia que nos ayuda a trazar las estrategias claves para que la idea de un emprendedor pueda surgir. Por ello, cuando Carlos nos dice “Un emprendedor, puede aprender, puede evolucionar para ser un empresario”, estoy totalmente de acuerdo.

    Sin embargo cuando tomo el segundo silogismo de la frase con la que comienzo mi opinión: “embargo todos los empresarios son en esencia emprendedores”, no puedo estar de acuerdo, porque implicaría, por inercia, que deba esperar que aquella persona que estudia administración empresarial, o alguna rama afín sea un emprendedor; sin embargo, las aulas de las universidades en las que me ha tocado aprender, me han demostrado que no necesariamente es así.

    Muchas personas que estudian en facultades de “ciencias empresariales”, no tienen como objetivo modificar procesos, ser creativos e innovadores, simplemente, más bien, quieren tener las herramientas necesarias para poder manejar un proceso ya existente, o saber cómo dirigir a alguien que tiene una idea que podría ser valiosa. Esto es de suma importancia, ya que, y citando otra de las frases de Carlos “Cuanto más creativa es una persona, más se aburre cuando su ‘start up’ entra en las fases de crecimiento”, creo q la perseverancia no suele ser una de las virtudes de alguien creativo, ya que este, una vez deduce cómo lograr una de sus ideas, simplemente se ve tentado a saltar a otra idea que le presente un nuevo grado de dificultad de resolución. Allí es donde es necesario para un emprendedor, si no ha desarrollado estas capacidades, contratar o asociarse con un empresario que lo apoye, con los pies en la tierra.

    Finalmente, respondiendo a la pregunta final que nos deja Carlos, “¿Cuántos de ustedes, entusiastas emprendedores, están listos para ser empresarios?”, puedo decir que después de haberme caído emprendiendo unas cuantas veces, haber apoyado como administradora en los inicios de algunos emprendimientos, haber dejado algunas ideas solo en el tintero, o como maquetas móviles, solo me falta hacer el análisis de factibilidad para comenzar con alguno que otro emprendimiento. Gracias por la excelente publicación Carlos, y por recordarme que antes de encerrar mis ideas en un cuadernito, debo gestionarlas para darles vida, y no dejar que cosas cotidianas me quiten el tiempo.

  2. Carlos Olivera

    Muchas gracias Lidia Requena por el tiempo de leer y comentar en mi artículo.

    Respecto a “…todos los empresarios son en esencia emprendedores”, reforzando mi posición, la palabra empresario siguiendo estrictamente su significado, nos referimos a un: propietario o directivo de la organización; implica que debe arriesgar decisiones, planificar estratégicamente, y realizar tareas que necesitan de habilidades de un emprendedor, dejando de lado que el trabajo que le toque hacer en el “día a día”, sea de administrar procesos ya existentes.

  3. Isabel Gallardo P.

    QUE DIFERENCIA A UN EMPRENDEDOR DE UN EMPRESARIO
    Es cierto que la gran mayoría de las personas confunden los términos Emprendedor y Empresario considerándolos sinónimos; sin embargo es un hecho de que esto no es así porque debemos puntualizar 2 cosas:
    En 1.er lugar, Existen muchos emprendedores que al tener la idea de un nuevo negocio (que puede ser muy bueno siempre y cuando tenga una visión clara), estos se enamoran tanto de su idea antes de analizar a profundidad el negocio en todos los aspectos y se animan a poner en marcha la misma y tropiezan con muchos problemas por falta de conocimiento del mismo.
    En 2do lugar, al ser una especie de padre de esta nueva idea este emprendedor se coloca al mando de la empresa sin tomar en cuenta su perfil que no precisamente significa ser el más adecuado para llevar adelante sin considerar que existen personas aptas para ocupar funciones claves al mando que puedan gestionar de manera efectiva y eficiente dicha iniciativa. Porque el Emprendedor es una persona que tiene más desarrollada la parte del cerebro (creativo e innovador) con mayor capacidad de buscar, imaginar, de buscar caminos alternativos a los tradicionales y esto no le permite llevar una empresa de forma analítica.
    Para estos 2 puntos mencionados tenemos un claro ejemplo son las micro y medianas empresas que generalmente se quedan en un estancamiento por causa de su mismo dueño que decide llevar el mando muchas veces teniendo que realizar distintas funciones lo que los lleva a perderse en el día a día, en el trabajo cotidiano que hace que en lugar de avanzar la empresa se limite, no se expanda; quedando el emprendedor como un AUTOEMPLEADO de su propio negocio por no saber delegar, por no tener un enfoque estratégico y sobre todo saber seleccionar y contratar a personal que formen un equipo de primera para impulsar la empresa.
    Sin duda un gran artículo, que me ayuda a tener mayor claridad para el emprendimiento que tengo en mente y que pretendo materializar.

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