El emprendedor cuando tiene una relación tóxica con su proyecto

Se habla mucho de que el emprendedor debe apasionarse por su producto o servicio, debe demostrar en cada Pitch que está realmente enamorado, que va a luchar y dejar todo por él.

Pero cuidado que estemos convirtiendo este “enamoramiento” en una relación tóxica.

Repasemos, ¿qué significa ser el tóxico(a) de la relación? Se la suele relacionar con algunas señales, entre las que pueden estar:

Sientes inseguridad cuando no están juntos.- Es muy importante saber delegar, trabajar en equipo, permitir que otros puedan aportar, si bien puede que seas el creador de la idea original, tienes que darle un respiro y aceptar en ocaciones ayuda de otros.

En diversos estudios sobre emprendimientos realizados por la universidad de Pittsburgh: Woodruff y Alexander identificaron los 20 factores para el fracaso de las actividades emprendedoras.

Precisamente en el primer grupo encabezando la lista esta: la falta de habilidad para delegar responsabilidades

Sientes inseguridad de que te vaya a dejar, de que termine la relación.- ¿Qué pasa si en el camino ves por conveniente cambiar de rumbo, cambiar radicalmente tu idea original, tu producto inicial? ¿Si es lo mejor para la empresa, si no afecta el presupuesto?, listo.

A dejarlo de lado y enfocarse en un nuevo rumbo, no te encapriches, las ideas se amoldan, los productos evolucionan, sé práctico ajusta las velas a la dirección del viento.

“Many are Called, but Few are Chosen: An Evolutionary Perspective for the Study of Entrepreneurship” una publicación de H. Aldrich, M. A. Martinez del 2021, refuerza la teoría de la “ecología de las organizaciones”, las más dinámicas, las que mejor se adapten a los cambios serán las que sobrevivan.

Los emprendedores de la nueva era, suelen criticar a las estructuras tradicionales pasadas, por ser excesivamente rígidas, ¡ha!, pero, luego no quieren soltar ni modificar su plan de negocio original, las cosas cambian muy rápido. “Adaptarse o morir”

No permites que tenga amigos/as, sientes que te la pueden robar.– Tu idea, tu proyecto, es tan, pero tan bueno que no puedes comentarlo con nadie, piensas que si alguien apenas se entera de que se trata te la van a robar.

Piensas: hay oportunistas con un mejor acceso a inversión, con más contactos, pero, claro esta que no se les ocurrió la misma idea, entonces no debes permitir que se “iluminen” con la tuya.

Mientras lees este artículo, en diversos lugares del planeta hay personas discutiendo una idea para emprender que puede ser muy similar a la que “se te ocurrió”, las ideas van y vienen, lo que en verdad cuenta es la ejecución.

Puede que el hablar de tu idea ayude a que esta madure, puedes conocer puntos de vista que la mejoren, te hagan dar cuenta de algunas debilidades que pasaron hasta ese momento desapercibidas.

¿Qué tan valiosa es la idea por si sola?

Tienes más para ganar que lo que tienes para perder al compartir tus ideas, eso si, como consejo, sé cuidadoso en difundir tus planes de como la vas a ejecutar 😉

Ok, ahora, No recomiendo que te enamores ni te apasiones de tu idea o producto.-

El emprendimiento, el camino para crear una empresa, en el caso de tener un propósito comercial, se trata de perseguir las utilidades, el retorno y el crecimiento de las inversiones realizadas, simplemente esa es su base.

Puede que para ti, sea la idea que va a cambiar el mundo, un nuevo paradigma en la sociedad, pero, otra vez, es un producto/servicio que se tiene que vender, punto.

Cuando empieces a verlo de esa forma, seas mas pragmático, tienes mas posibilidades de sobrevivir.

“Fallar rápido, fallar barato”,  es casi un himno en los eventos como Startup Weekend, pero, que difícil es de llevar a la práctica.

Esto se debe a: En nuestro cerebro conviven dos sistemas independientes que funcionan simultáneamente y que se relacionan y se influyen entre sí.

Por un lado está nuestra parte emocional e instintiva (subconsciente), que es la que se mueve por emociones y fue el que dio el impulso para dejar nuestra zona de confort para salir a perseguir nuestros sueños, y por otro nuestra parte racional reflexiva (consciente), que es la que piensa y analiza la realidad mirando hacia el futuro.

Existe una muy buena analogía, creada por el psicólogo Jonathan Haidt, para entender mejor las características, el funcionamiento, y la interacción que se produce entre estos dos sistemas: nuestro lado emocional es como un Elefante, y nuestro lado racional es su Jinete.

Los invito a ver el siguiente video, muy sencillo, pero me ayudó a poner algunas cosas en perspectiva.

El Elefante y el Jinete

Ok, entonces, aprendamos lidiar con nuestro elefante interior, él aportará la fuerza para trasnocharnos, para aguantar los embates y frustraciones; pero recordemos siempre quien manda, es el jinete, el lado racional de nuestro cerebro.

One More Thing.-  Me animé a escribir esta entrada como desahogo de una relación tóxica que tuve con el desarrollo de un videojuego: “Hooligan Alone”, a pocos meses de haberlo iniciado me percaté de que estaba equivocado su enfoque comercial, pero, ya saben, estaba enamorado, arrastre esa relación por casi 4 años, dando como resultado, lo que pude predecir desde el principio, un desastre en ventas.

“Amigo/a date cuenta!!”

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